viernes, 28 de diciembre de 2012

Perderte entre las sombras...

¿De qué tienes verdadero miedo? ¿De perderle..? No, te equivocas.
Tu verdadero miedo es no volver a ser tú, una vez que él se haya largado. Perderte entre las sombras...
Pero te contaré un secreto, nunca serás más tú, que cuando él ya no esté.
Cuando estáis juntos sois vosotros; un solo ser, fruto de la unión de ambos. Algo maravilloso, la verdad. Incluso envidiable si, realmente ese ser, irradia felicidad por cada destello de luz proveniente de sus ojos. Ese brillo de ilusión tan mágico; qué ilusos nosotros, pensamos que jamás dejaría de brillar y mira ahora... Ese brillo se va a pagando poco a poco con el paso del tiempo y no, no es culpa nuestra; es sólo que no supimos dejar las sombras, que a veces lo ocultaron, atrás. Las conseguimos disipar, sí; ¿pero hasta cuándo? Vuelven, siempre lo hacen; cada vez con más fuerza y más ganas de apagar ese brillo.
Y no descansan hasta que consiguen ocultarlo por completo; para siempre.
Así que no temas perderte una vez que él ya no esté; mejor teme no volver a tener el valor de darle brillo a los ojos de otro ser.
De darle vida a algo, que quizá consiga devolvértela a ti.

domingo, 14 de octubre de 2012

No me acostumbro a este frío...

Se acabó. Sigue adelante, no mires atrás. Quizá no haga efecto alguno en ti, ver este cuerpo al que le has quitado toda su vitalidad, y al que abandonas con esa frialdad; pero no quieras descubrir...
Una piel marcada por cada uno de los besos que le diste, que se pudre con el paso de los días por la falta de estos...
Unas manos que anhelan las tuyas, con fuerzas casi sobrehumanas....
Unas piernas que esperan impacientes el día que vuelvan a bailar al son de las tuyas...
Unas mejillas que ya perdieron todo su color...
Unos ojos hinchados y hartos de suplicar tu regreso...
Un corazón que se niega a latir, si ya no es por ti...
Una mente bloqueada, atrapada en ese día... El día que decidiste acabar con todo.

No lo superaré, lo sé. No me acostumbro a este frío...
Y quizás el verdadero problema sea que me niego a aceptar esta mierda de realidad, en la que ya no perteneces a mi mundo... Mundo que un día fue nuestro. Pero no, es superior a mis fuerzas...
Así que, tú simplemente vive, sonríe, sé feliz... Yo me limitaré a existir, buscando razones en los recuerdos que quedan de aquel mundo...
Nuestro mundo.