Sueño, hambre y sed desaparecieron. Ahora sólo queda un cuerpo que vaga sin saber hacia dónde dirigirse, ni qué hacer, ni cómo seguir... Es como si alguien le hubiera arrancado la pieza más importante que lo componía, la que le movía a seguir hacia delante, la que le daba fuerzas, la que le permitía seguir vivo... Ya no está, se la han quitado. Así que, ¿qué puede hacer ahora?...
Es como si a una persona que ha dedicado toda su vida a cantar, que vive por y para cantar, le quitarán la voz... ¿Lo entiendes?...
Vivía por y para él y ahora él ya no está. ¿De qué le sirve seguir? Sin esa pieza ya no vale nada. Ya no es nadie. Ya no queda nada dentro de este cuerpo... Es definitivo, ya no puede hacer nada, no puede cambiar nada... Se siente un desecho humano, sin utilidad para hacer nada. Le han quitado aquello por lo que tenía sentido su existencia y, ahora ya, no queda nada de ella. Todo su ser se ha desvanecido, se ha perdido dejando atrás un cuerpo sin vida.
Inútil.